Ejes Rectores

Humanismo como Eje Transformador, Excelencia Académica, Conocimiento útil a la Sociedad

 

1-08

HUMANISMO COMO EJE TRANFORMADOR:

Concebimos al humanismo del siglo XXI desde la necesidad de volver sobre lo humano desde el estudio de las ciencias y las artes y sus relaciones con la naturaleza y el entorno social.

El humanismo entendido como la disposición arrojada de enfrentarse a las consecuencias de ser libre –como lo concibió Sartre– o como el paso previo a la conciencia de la experiencia del pensamiento y del suceso holístico y vital del SER –según Heidegger– que sólo puede ser concebido a través del lenguaje y de articulación de nuestro deseo de comprender la naturaleza y construir huellas colectivas en prácticas de civilización, equidad, justicia y paz, entre otros valores que le son propios.

En ese sentido, creemos en  un Humanismo igualitario en la medida que quiere darse a entender a toda persona y renunciamos a un Humanismo que apela a la irracionalidad y a los prejuicios, al aturdimiento que provocan los discursos oscuros y afectados. Esta administración busca reunirnos a través de pensamientos, propuestas, debates y acciones que convocan a propósitos comunes en la comunidad de la Universidad de Caldas.

Nos proponemos incentivar una concepción del conocimiento en el nuevo humanismo que promueva diálogos en las diferencias, con el propósito común de construir un conocimiento a escala realmente humana donde tengan lugar todas las disciplinas.

1-09

EXCELENCIA ACADÉMICA

Consideramos que la excelencia académica es el cumplimiento de objetivos que buscan el punto óptimo como ideal a alcanzar en el proyecto académico y de Universidad, de acuerdo con estándares públicos definidos desde la entidad encargada de la educación en Colombia.

En esa tarea, por excelencia académica entendemos el propósito de la comunidad de la Universidad de Caldas: docentes, administrativos, estudiantes y demás personas vinculadas de una u otra forma con la Institución, sustentada en la actualización constante de conocimientos y en pedagogías de enseñanza-aprendizaje que fomentan la participación activa y libre en todos los asuntos del conocimiento.

En igual sentido, a la resolución de problemas que contribuyan a la construcción de sociedades más justas y equitativas, a la administración de lo público con criterios éticos y responsables en el entendido de que la educación es un derecho humano al más alto nivel incluyendo condiciones morales armónicas con el entorno en el que estamos empeñados en nuestra condición de estudiantes, docentes e investigadores.

Esta concepción supone el enriquecimiento constante de ideas y actuaciones más allá del simple y rutinario cumplimiento del deber constituyendo un ejemplo de vida y tales propósitos sólo serán posibles en marcos de libertad, solidaridad y respeto mutuo por las diferencias.

1-10

CONOCIMIENTO ÚTIL A LA SOCIEDAD

Siguiendo a Daniel Innerarity (2014), entendemos al conocimiento útil a la sociedad como aquel que no está dirigido al mercado sino que concibe a la Universidad como el lugar de problematización del saber y donde ese saber es continuamente revisado y convertido en objeto de reflexión.

Este tipo de saber no se puede producir donde no hay cierta libertad frente a la utilidad, el imperativo de la relevancia para la praxis, la cercanía social y la actualidad. El saber, en este sentido, se escapa de los modelos estandarizables y reproducibles, remite siempre a una creatividad que no se puede institucionalizar en procedimientos que la aseguren.

Y esto es precisamente lo que está en juego: la consideración del saber como una mercancía o como algo que tiene valor en sí mismo, como mera pericia que se transmite o juicio crítico que cada uno (cada sujeto, cada generación) debe adquirir (Innerarity: 2014). A esta última consideración nos adherimos como administración asumiendo el conocimiento más que un medio para saber, como un instrumento para convivir.

Su función más importante no consiste en reflejar una supuesta verdad objetiva, adecuando nuestras percepciones a la realidad exterior, sino en convertirse en el dispositivo más poderoso a la hora de configurar un espacio democrático de vida común entre los seres humanos (Innerarity: 2014).